Denis Diderot inventó una nueva relación con respecto a la filosofía, una relación libre y sensual, hecha de placer, abandono y lucidez. Eric-Emmanuel Schmitt vuelve a poner en duda la imagen tradicional de Diderot, la del filósofo materialista, positivista y cientificista. Nos presenta a un Diderot problemático e incierto, tan tentado por la sombra como por la luz, por lo racional como por lo irracional. ¿ Qué filósofo del siglo XVIII estuvo tan atento a la noche, al sueño, al delirio, a la extravagancia, al genio? Diderot se puso a la escucha de las contradicciones y de los callejones sin salida del espíritu. Para él la verdad se hace un ideal inaccesible, y el pensamiento debe pensar en esta inaccesibilidad. El filósofo se emparenta más con la Esfinge que con Edipo, responde menos que interroga. Es una nueva filosofía que propone Diderot, así como una nueva manera de escribir filosofía. Lejos de las certezas, se atiene a las paradojas. " Veo por la mañana la verosimilitud a mi derecha, y por la tarde está a mi izquierda." Coquetea las teorías como con las mujeres, que ejercen su seducción sobre él, y Diderot nos propone finalmente una erótica de la filosofía. |
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